MejoraroMorir

Mejorar o Morir

Vikram se estudió y se graduó en los EU y en 2008, dejó su empleo en una empresa de consultoría en la unión americana para unirse a la empresa familiar: una empresa agrícola en funcionamiento desde 1978, y con un buen prestigio como fabricante de calidad.

Cuando llegó al negocio, empezó a notar que la empresa estaba dirigida por la intuición de las personas y no por los datos y procesos, lo que lleva a la falta de claridad, de transparencia, y a la toma de decisiones inexactas. Ante sus cuestionamientos de conceptos básicos del negocios encontró malestar entre las personas que habían estado en la compañía durante más de 20 años, especialmente con departamentos importantes como la cadena de suministro, de producción y de ventas. Vikram dice: “Haber hecho todo lo posible para conseguir una alineación, pero la resistencia al cambio era fuerte; en especial del entonces Director General, a quien decidieron despedir, aún teniendo una liquidez muy limitada.
Pero, este personaje (ex director general) comenzó una empresa copiando los productos, a los tres meses de haber salido!!. Y antes de que nos diéramos cuenta, otros empleados comenzaron a salirse, dejándonos con un 40% de nuestra corporación y el 50% de nuestra fuerza de trabajo de fabricación. Lo que es peor, los empleados que se habían quedado ayudaban al ex gerente general estando en nuestra nómina. Estábamos en medio de un gran desorden, yo estaba enfurecido por la conducta poco ética de nuestra ex-colaboradores, de nuestros proveedores y de las lealtades cambiantes de nuestros clientes.

Vikram con 28 años en ese momento, y lo único que quería hacer era tomar represalias. Yo quería demandar a todos los involucrados y hacer todo lo posible para detenerlos, pero él dice: mi padre me convenció de que mi energía estaría mejor invertida en buscar el movimiento de nuestra empresa hacia adelante en lugar de mirar hacia atrás: Deberíamos mejorar o ser noqueados, vencidos y morir, por lo que elegimos mejorar. Esto requirió dejar ir a las personas que no eran leales a la empresa, innovar más rápido que nunca, adoptar las mejores prácticas de la industria en todos los ámbitos y, sobre todo, la firme decisión de no reaccionar sino dejar que la fuerza de carácter y determinación emergieran como los verdaderos ganadores. Tomamos la decisión de no perder tiempo en contraatacar, y en su lugar utilizamos cada gramo de energía para que nos llevara más alto.
La compañía que salió de nuestras filas, literalmente, se esforzó mucho para hacernos daño, para llevarse más gente y robar más clientes … y no hicimos nada para detenerlo. En lugar de ello, mejoramos lo que estábamos haciendo bien, mejoramos el valor que brindamos y nuestro compromiso con la excelencia. Esto nos sacó de nuestra zona de confort, pero unidos como equipo, nos llevó a introducir nuevos productos, nos animó a crear una fuerza de trabajo más fuerte y nos ayudó a obtener una mejor comprensión de nuestro negocio. Lo que parecía el mayor obstáculo en la historia de nuestra empresa resultó ser una bendición disfrazada. Nos hicimos más metódicos en nuestro enfoque hacia la adquisición de talento y encontramos la fe para construir, proteger y hacer crecer nuestro negocio sin ser demasiado dependiente de los demás.

Sobre el “competidor desleal” fue de poca duración: recientemente salió del mercado. En cuanto a nosotros, logramos quintuplicar las utilidades de lo que eran en el año que se fue el gerente general.

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